Aunque de guerrero tiene más bien poco el llamativo Escribano soteño posado sobre el Madroño o sobre una ramita bien visible del Lentisco emite su delicado y discreto canto para llamar la atención de las hembras.. En pequeños bandos se los suele ver posados sobre campos de cultivo alimentándose de semillas, cereales, bayas e insectos.. Como he dicho antes discreto en su canto no pasa así desapercibido por su vistosa máscara y delicados contrastes de color en el caso de los machos... Dicho esto os dejo estas fotos esperando que sean de vuestro agrado..